Asientos. Ayudas para la sedestación

Asientos pélvicos | Asientos posturales de suelo

Asientos pélvicos

Los asientos moldeados pélvicos son unos moldes fabricados en un material rígido o semi-rígido, revestido interiormente de un material anti-escaras, con diversos sistemas de sujeción, apoyos laterales y/o adaptaciones a sillas y bancos fabricadas en madera y acero inoxidable. Estos asientos se confeccionan a medida y permiten corregir las alteraciones posturales en sedestación. Estos asientos pélvicos facilitan al niño un control postural adecuado en sedestación al mismo tiempo que le proporciona una base de apoyo segura, por lo que ya no precisa apoyo de brazos y le permite liberar las manos para manipular objetos manteniendo el tronco alineado en contra de la gravedad y permitiéndole levantar la cabeza para explorar mejor su entorno. Se fabrican según las necesidades de cada niño, con distintas alturas de respaldos, con o sin cinchas de sujección, apoyos laterales y/o sistemas de enganche para bancos o sillas.

Asientos posturales de suelo

A los niños con un acortamiento o una hipertonía de los isquiotibiales, no se les puede dejar solos en el suelo con un asiento pélvico ya que al flexionar las rodillas tienden a volcarse hacia atrás. Para este motivo se ideó el asiento postural de suelo. Los asientos de suelo son asientos pélvicos con sendas prolongaciones para las piernas en ligera abducción o apertura, para una mayor estabilidad y una correcta alineación de las caderas, que están unidas mediante una barra de apoyo que le proporcionan mayor estabilidad. Tienen, en la parte posterior, un soporte antivuelco que evita que aquellos niños que no tienen un buen control cefálico puedan volcar el asiento; disponiendo en torno a dicho asiento de varias cinchas para la sujeción torácica del usuario. Presentan unas cinchas a la altura de las rodillas, que permiten mantener las piernas en extensión para favorecer así un estiramiento pasivo de los isquiotibiales y prevenir un futuro flexo de rodillas. Por último, otra de las características destacables de este modelo es que puede presentar en los extremos de las perneras unas cazoletas-soporte de los pies unidas mediante correas o velcro que permiten su adaptación al tamaño del usuario. Estos asientos permiten al niño estar sentado en el suelo al igual que el resto de sus compañeros de clase, pudiendo así interactuar con ellos mejor. Además de permitirle estar a la misma altura que sus compañeros con ambas manos libres para jugar, le facilita el desarrollo de las reacciones equilibrio en sedestación al mismo tiempo que le realiza un estiramiento pasivo de los isquiotibiales, previniendo la retracción de los mismos.